En otro duelo cerrado, Japón sonrió nuevamente ante Cuba con marcador de 3 x 1. Todas las carreras se fabricaron en las postrimerías del choque: los nipones marcaron dos abriendo el octavo y agregaron otra en el noveno, mientras que Cuba fabricaba la suya a base de un cuadrangular de Yulieski Gourriel, en la conclusión de la octava entrada. La conexión, que abandonó los límites del Sapporo Dome por el jardín izquierdo, puso fin a una racha adversa de que se extendía a 34 inings consecutivos sin lograr pisar el home ante conjuntos nipones.