Por: Ruden Tembrás/ TrabajadoresVisitar en la actualidad la Escuela Nacional de Natación Marcelo Salado termina siendo, en amplia medida, una experiencia desgarradora. Allí la vida académica y deportiva ha sobrevivido, fruto del esfuerzo de alumnos, profesores y demás trabajadores, pero en condiciones muy difíciles. Cuesta pensar que radiquen en ese sitio los principales equipos cubanos de mayores y juveniles.