Fotos: Reynier Batista Morales
Los kilométricos partidos de este fin de semana en el Estadio Latinoamericano de La Habana dejaron huellas de espectacularidad, matizadas con acciones novedosas entre las que se incluye el paso de Rayko Olivares, habitual defensor de cuadro, por la receptoría de los Industriales.
Llegó por las cosas de los juegos largos, esos que obligan a utilizar toda clase de artimañas tácticas en la búsqueda de los argumentos para pisar el home, sobre todo en tiempos como los que se viven, donde la encarnizada lucha por la cuarta plaza -y última- para los play off del béisbol cubano es protagonista.