Joel García/Trabajadores @trabajadores.cu
Cuando se produjo el último strike, el out 27, Alfonso Urquiola gritó una palabrota y salió del banco a abrazarse con sus muchachos. Por novena ocasión vivía la emoción de ser campeón nacional (seis como pelotero de Vegueros y tres como director de Pinar del Río) y tras las primeras felicitaciones regresó al banco para buscar su tabaco. Minutos más tarde respondió las preguntas con la sinceridad de “un guajiro de campo”, como él mismo se definió.


