Por: René Navarro Arbelo/ Tomado de su muro en Facebook
Soy de los que acostumbro a caminar con muchísima frecuencia por el hermoso Paseo del Prado de la capital cubana. Disfruto de todas esas bellezas arquitectónicas que adornan los sitios más céntricos de La Habana. Cientos de turistas llegados desde otros rincones del universo o los propios cubanos que visitan esta zona, desean posar o llevarse un recuerdo de esas vetustas y bellas edificaciones que encontramos desde la calle Monte hasta Malecón. Seguir leyendo Fútbol, mucho más lejos que pasiones y preferencias