Por Julieta García Ríos / Tomado de Juventud Rebelde
La Habana, finales de septiembre de 1976.
«Eh, ¿qué tú haces aquí?», se sorprendió el estelar floretista Eduardo Jons, al ver a Mackenzie en el bulevar de San Rafael.
El joven era uno de los 24 integrantes de la delegación deportiva cubana que asistiría al IV Campeonato Centroamericano de Esgrima, que en unos días se disputaría en Caracas. Y ciertamente, por los cálculos de Jons, experimentado atleta del equipo nacional de florete, Leonardo Mankenzie Grant no debía estar ya en La Habana. Seguir leyendo #6O: El día en que le anunciaron su propia muerte